La rivalidad entre Jimmy White y Stephen Hendry

Jimmy White ha participado ya en el torneo número 500 de su carrera, nadie ha disputado tantos como él. Desde muy jovencito, allá por la década de los 80, se convirtió en uno de los favoritos del público. Le encantaba dar espectáculo y su juego era una delicia, siempre prefiriendo el efectismo a la efectividad.

En 1984, después de ganar su primer y único Masters, comenzó su idilio personal con las finales en el Crucible. Posiblemente, aquella le llegó muy pronto. A sus 22 años, se las veía con ese “monstruo” llamado Steve Davis, que consiguió su tercer entorchado por un ajustado 18-16.

White perdió las cinco primeras finales de la década de los 90, donde destacan las cuatro victorias de Stephen Hendry, creando una de las grandes rivalidades de la historia del snooker.

En ese sentido, nos vienen a la mente Alex Higgins y Steve Davis, o Ronnie O’Sullivan y Mark Selby más recientemente. Figuras antagónicas que dividían al público, generalmente eligiendo al más espectacular. Sin embargo, con White y Hendry no teníamos una separación tan evidente en su juego, ya que ambos eran unas máquinas en ataque y solían rechazar el cuerpo a cuerpo defensivo.

Eso nos lleva a los cuartos de final del Grand Prix 1986, uno de los partidos más espectaculares que recuerdo. La edición de 2015 (del 16 al 22 de marzo) contará con los 32 mejores jugadores desde el Campeonato del Mundo 2014 hasta el Gdynia Open 2015, otro as sacado de la manga de Barry Hearn para revivir un grande de los torneos medianos. En los últimos años ha cambiado de sede, formato e incluso nombre (LG Cup, World Open), pero sigue sin recuperar el estatus de evento importante como en los 80.

Y sí, ya sé que este no es el primer enfrentamiento entre Stephen Hendry y Jimmy White. En el Scottish Masters del mismo año se vieron las caras y el resultado fue una victoria clara para el inglés (5-1); pero en el Grand Prix se empezó a fraguar esa rivalidad competitiva que acabaría germinando en las finales del Crucible de los 90.

Este es un combate entre dos pesos pesados lanzándose golpes de ataque sin parar, sin apenas defender. Un descenso a tumba abierta a la esencia del snooker de los 80, lejos de ese encorsetamiento que vemos en tantas ocasiones. Talento puro y duro, bolas largas por doquier, kamikazes vestidos con chaleco y pajarita.

Por suerte o por desgracia, solo contamos con una hora de retransmisión, pero te aseguro que será la hora mejor invertida de toda la semana. Salvo que seas un especulador; solo que entonces no eres un verdadero fan de Stephen Hendry y Jimmy White.

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