Graeme Dott y su idilio con el Crucible

Graeme Dott campeon del mundo

Si hubiera un top-10 de jugadores infravalorados, probablemente Graeme Dott estaría ahí. En realidad, es cierto que su carrera no es para nada extraordinaria…si obviamos el Campeonato del Mundo. Si este torneo no existiera, tendría un título de ranking y apenas una semifinal en el UK Championship y otra en el Masters. Sin embargo, cuando llega abril se transforma.

Su primer trofeo llegó en 2006, cuando se impuso en la final del Campeonato del Mundo a Peter Ebdon, que ya sabía lo que era ganar ahí, con una épica victoria en 2002 frente a Stephen Hendry. En esta edición tuvo un par de encuentros importantes, como unos cuartos de final contra un incipiente Neil Robertson, donde ganaba 12-8 y el australiano forzó el decider para morir en la orilla. En semifinales se repitió la final de 2004 ante Ronnie O’Sullivan. Con 8-8 en el marcador, el escocés obligó al “Cohete” a implosionar en una tercera sesión con un parcial de 8-0. Por último, en la final, parecía abrir hueco en el marcador: 8-2, 12-5 y 15-7 hacían presagiar una cómoda victoria; pero si alguien lucha hasta el último momento ese es Peter Ebdon.

A pesar de que esta final se ha defenestrado un poco con el paso de los años por su duración, lo cierto es que fue bastante emocionante y dejó 18 medias centenas y un 117, con limpiezas de mucho nivel. A partir de ahí, la carrera de Dott se vio muy afectada por los tormentos personales. Aunque llegó a ser número 1 provisional tras llevarse el China Open 2007, la muerte de su suegro y mánager y el aborto que sufrió su mujer durante el Masters 2007 contribuyeron a que cayera en una profunda depresión que se tradujo en 15 derrotas consecutivas y la consecuente caída en el ranking. De todo ello habla en su interesantísima autobiografía A frame of mind.

En 2010 se cargó a Ebdon (10-5), Maguire (13-6), Allen (13-12 yendo 10-12 abajo) y Selby (17-14) para plantarse en su tercera final de Campeonato del Mundo. Allí Neil Robertson fue superior (18-13), pero el escocés volvió a demostrar de qué pasta está hecho, y no hay razón para pensar que puede volver a llegar hasta la final, ya que es un jugador que suele mejorar su rendimiento en la segunda mitad de la temporada.

En la edición de 2016 Dott debuta contra otro crack, quizá también infravalorado, como es Mark Williams. Un duelo de clásicos que a pesar de llevar 22 y 24 temporadas como profesionales, respectivamente, nunca antes se han visto las caras en el Crucible. Sea cual sea el resultado, esta es una buena ocasión para recordar aquella gran victoria de 2006:

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here