Cómo afrontar una sesión de entrenamiento

Uno de los grandes problemas que tiene el snooker en España, además de la escasez de competiciones y el deficiente apoyo de las instituciones oficiales, es lo infravalorado que ha estado siempre el entrenamiento. En cualquier deporte que se te ocurra, se entrenan muchas horas para preparar un partido. Se dividen los distintos apartados del juego y se trabajan por separado. Una vez aislados, se realizan los movimientos deseados una y otra vez y se interiorizan gracias a la repetición.

En snooker, la relación entre horas de entrenamiento y horas de juego debería rondar el 60/40. Sin embargo, la proporción habitual en nuestras fronteras estará el 20/80, siendo generosos. No toda la culpa es de los jugadores. Hasta ahora, no contábamos con entrenadores titulados que nos supieran guiar por el camino adecuado, y es que ser autodidacta ralentiza mucho el progreso del jugador e incluso agrava los malos vicios que uno mismo no es capaz de identificar y corregir.

Volviendo al título de este artículo, establecería dos tipos de sesión: con entrenador y en solitario.

CON ENTRENADOR

Al concertar una sesión con un entrenador (conmigo, por ejemplo), este planificará el tiempo de entrenamiento en base a las necesidades del jugador y los objetivos que quiera cumplir. No será igual para uno que roza la centena que para alguien que coge el taco por primera vez. La manera de trabajar y los ejercicios se ajustarán al nivel del jugador y podrán variarse sobre la marcha según el devenir de la sesión. Será el entrenador quien marque el ritmo: cuándo repetir el mismo tiro una y otra vez, cuándo revisar unos vídeos, cuándo parar para comentar algunos aspectos del juego, etc.

El jugador debe confiar en su entrenador y hacerle caso, incluso cuando no sepa cuál es el objetivo de un ejercicio. Si no hay confianza, es mejor no malgastar el tiempo. El jugador debe ser consciente de que puede estar hacer algo mal y no percibirlo, pero es que desde fuera se ven mejor las cosas.

Personalmente, me gusta trabajar la mente del jugador, intentar que sea positivo a la hora de encarar un ejercicio o partido y proporcionarle maneras de recuperar la concentración. Por muy buena que sea la técnica, si el cerebro no funciona correctamente, los resultados no llegarán. Por esto, yo me dedico a repetir insistentemente algunas frases que se acaban metiendo en la cabeza del jugador y este acaba repitiéndoselas a sí mismo sin necesidad de que esté yo presente. Creo que todos estaremos de acuerdo en que el control mental es incluso más importante que el dominio del juego; así que no tiene sentido que trabajemos cómo meter bolas si no nos planteamos cómo mejorar psicológicamente.

Después de unas horas de trabajo conmigo, entrego una planificación personalizada de entrenamiento en solitario en base a las horas que el jugador está dispuesto a trabajar, y aquí pasamos al otro tipo de entrenamiento.

EN SOLITARIO

Quien piense que por hacer 5 horas con un entrenador va a meter todas, está muy equivocado. Tener una persona cualificada que te corrija los errores y te marque una pauta a seguir es un lujo, pero si uno después no trabaja en base a eso, no servirá de mucho. Por eso, el entrenamiento en solitario es lo que puede diferenciar a un jugador bueno y uno MUY bueno.

La repetición de tiros y situaciones concretas ayudan a interiorizar esos movimientos, de manera que llegan a formar parte del juego de cada uno. Si cada semana juegas 500 negras en su punto, las acabarás metiendo con los ojos cerrados. Si haces lo mismo con el resto de colores, conseguir un break de 27 será pan comido. Cuando trabajas todas las situaciones habituales del juego (abrir el bloque, jugar con el rest, retrocesos largos, etc.), las interiorizas y las ejecutas con mayor facilidad y precisión.

Vemos a jugadores profesionales meter bolas con una facilidad pasmosa, pero además de su talento natural, hay que tener en cuenta que la mayoría comenzaron a jugar entre los 10 y 12 años y que desde la adolescencia entrenan varias horas diarias. Además de contar con un entrenador, son conscientes de que sin trabajo no hay mejora y han adquirido disciplina para seguir una pauta de entrenamiento que les permita tener más opciones de triunfar en competición.

Si estás interesado en mejorar tu juego, no dudes en escribirme a ander@escueladesnooker.com

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